14 de enero del año pasado fue una larga noche de movida para tres jóvenes de A Mariña que recorrieron varias localidades y establecimientos de copas y acabaron en la discoteca de Muimenta. Dos de ellos, José González Martínez y Michael Fernández Rodríguez, no volvieron a sus casas de Burela. Perdieron la vida al salirse de la vía el turismo en el que iban dormidos, en el kilómetro 17,350 de la carretera LU-124, en el término municipal de Riotorto. El conductor del turismo, Leonel dos Santos Gómez, de Moucide (O Valadouro), se salvó. Ayer fue juzgado en Lugo. El fiscal le imputa dos faltas de homicidio por imprudencia leve y no le pide cárcel sino una multa e indemnizaciones a las familias de las víctimas por importe superior a los 200.000 euros. La acusación particular, en cambio, entiende que sí hubo una actuación imprudente y solicita dos años de cárcel. El fiscal considera que el accidente se produjo por una momentánea distracción o somnolencia del acusado, lo que motivó que perdiera el control del vehículo y éste se saliera de la vía por la parte derecha, chocando contra un talud rocoso. La acusación particular considera que la hipótesis de somnolencia cobra especial fuerza porque el conductor, además de pasar la noche de marcha, ingirió bebidas alcohólicas. La velocidad No pudo determinarse, según el fiscal, la velocidad a la que circulaba el vehículo en el momento del accidente, pero en todo caso entre los 50 y los 80 kilómetros por hora. La limitación en la zona era de 90, si bien el acusado, por ser novel, no podía pasar de los 80. La acusación particular considera que la velocidad era excesiva, basándose en algunos puntos del testado. En el momento de los hechos, el coche no tenía el correspondiente seguro. Sobre este aspecto el conductor dijo en la vista que hacía un mes que tenía el vehículo y que ninguna agencia de Burela le quiso hacer el seguro por lo que lo estaba tramitando con el consorcio.Leonel explicó que había bebido una cerveza en Vilalba y dos en Muimenta y un licor, pero recordó que al poco de salir de la discoteca le sometieron a un control y no dio positivo. En cuanto a la velocidad dijo que no circulaba con exceso.Recordó que sus amigos iban dormidos y que poco antes de que se produjese el accidente, el que iba en el asiento de copiloto se había ido hacia delante debido al sueño por lo que procedió a echarle la mano para que no se golpease contra la guantera o el cristal. Fue en ese momento, explicó, cuando perdió el control del vehículo.El imputado dijo durante el juicio que no era consciente de que los viajeros fuesen sin el correspondiente cinturón de seguridad.