Lo que no se supo del «Ostedijk»
Una gabarra sin fertilizantes y la búsqueda del capitán del barco con diálogo de sordos
Vídeo exclusivo: Humareda tras abrir la bodega
Álbumes: Fotos aéreas Rescate del Ostedijk Alarma del Ostedijk Fuga de gases
Aunque el «Ostedijk» sigue todavía en aguas de la costa lucense, nueve días después de aparecer por estas tranquilas aguas (por eso precisamente derivaron a esta zona al carguero con problemas), su carga ya no reviste aparentemente peligrosidad alguna. De un momento a otro partirá, puede que ya lo haya hecho a la hora en que ustedes lean estas líneas. Por esta razón creemos que es el momento de contar algunas de las muchas anécdotas que se produjeron a lo largo de estos nueve días y que no transcienden habitualmente en la información diaria. La visita el viernes de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, aunque fue breve, dio para las mejores anécdotas. Les cuento de primera mano porque un fotógrafo de La Voz se coló en la «Salvamar Shaula», con él un cámara de TVE y un cámara de TVG. Una vez que la embarcación partió del muelle de Celeiro hasta el «Ostedijk» el cámara de TVE, sin querer, dio con el codo a una manivela y la «Salvamar Shaula» comenzó a girar un par de veces sobre sí misma; probablemente alguno de ustedes haya presenciado con cierto asombro esta maniobra de la embarcación con la ministra a bordo; pues fue eso y que no se pudo enderezar el rumbo hasta que dio dos o tres giros. Parece de Gila, pero como se lo cuento, y suerte que no venía barco alguno por esa misma ruta. La travesía de la Salvamar, aunque corta, cortísima, dio todavía para más anécdotas. Sin pendiente En esa breve singladura la ministra aún perdió un pendiente en la «Salvamar Sargadelos» y ya saben a qué se dedicó buena parte de la comitiva a bordo, periodistas incluidos, pero el pendiente de Magdalena Álvarez en ese momento no apareció y así retornó la ministra, con un leve mareo tras los giros aludidos y sin pendiente (ignoramos si más tarde apareció). Pero la ministra se lo tomó con guasa andaluza; durante el rápido almuerzo a bordo de la «Salvamar Shaula», donde también almorzó el gráfico de La Voz de Galicia en A Mariña, Magdalena Álvarez bromeó con los giros de la embarcación: «Si llega a saberse lo de la manivela con la ministra a bordo...», pues ya ven, se sabe aunque a su tiempo, cuando ya el «Ostedijk» (aún de cuerpo presente) casi es ya recuerdo y saben que los recuerdos las más de las veces derivan en anécdota, como el carguero holandés derivó hacia estas aguas, a las que llegan todos los barcos con problemas.


















