
Desde Burela, la Unidad Preventivo-Asistencial de Drogodependencias comarcal informó un año más a la población sobre cómo evitar el VIH y practicar sexo seguro
La comarca se sumó ayer a los actos del Día Mundial contra el Sida, aunque la incidencia del VIH en el mundo es como para tenerla presente cada día del año. Como siempre, la Unidade Preventivo-Asistencial de Drogodependencias informó desde Burela a los mariñanos de los posibles riesgos de contagio y cómo practicar sexo seguro. Y como siempre fue inevitable la sensación del personal de la UAD de que, en general, se ve esta enfermedad como algo lejano y vinculada, por ejemplo, a África o a determinados colectivos sociales. La campaña buscó hacer pensar sobre las cifras y la evolución del sida en el mundo. Paloma López-Leitón y Maite Lanza, educadora y trabajadora social de las áreas de prevención y asistencial del centro burelense, atendían la mesa ubicada frente a la Casa da Cultura. El público se acercó a una montaña de información y material variado como folletos, preservativos, lazos rojos y calendarios conmemorativos que también se remitió a los nueve ayuntamientos que forman parte del área de la UAD burelense. El personal del centro realizó más de cien cuestionarios y repartió, además, varios kits que la Xunta de Galicia les hizo llegar y que incluían, a mayores, lubricante y láminas de látex. Algunos de los que pasaron por allí los «miraban con curiosidade», comentó Paloma López-Leitón.
Anécdotas y dudas En el capítulo de anécdotas y las dudas que persisten sobre el sida, citaron gente que se acercó dispuesta a realizar donativos, gente interesada en saber si puede haber contagio a través de una picadura de mosquito, sobre la seguridad en las transfusiones de sangre o si el médico particular podría detectar que una persona tiene sida. La UAD propone realizar la prueba del sida especialmente en casos de consumo de drogas por inyección, prostitución, otras enfermedades de transmisión sexual y relaciones sin protección con personas que podrían tenerlo. En el caso de mujeres embarazadas, la prueba ya se ofrece de forma rutinaria. Se estima que alrededor de un tercio de los infectados desconoce que tiene el virus VIH. Si la enfermedad puede transmitirse por un beso es, no obstante, una cuestión que cada vez oyen menos, según señaló Paloma: «Xa non preguntan tanto se podería ser pola saliva senón por unha ferida na boca». Es útil recordar que la sexual es la principal vía de contagio, además de la sanguínea (por inyección de drogas) y la de madre portadora a hijo.
www.lavozdegalicia.es